Salud Digital basada en Valor

Introducción y contexto de la salud digital o eHealth

Los avances tecnológicos están impactando en el mundo de la salud y el bienestar personal y, por ende, sobre las personas que, además, somos pacientes, médicos y/o científicos. Así, se ha implantado el concepto de “salud digital”; un término que ya no es solo para expertos en materia tecnológica, sino una nueva puerta a la que todos llamamos para ser atendidos.  

La creciente esperanza de vida, el aumento de los costes de atención sanitaria y una población, que especialmente tras la pandemia de COVID-19, ha tomado muy en consideración su salud y la atención sanitaria, demuestra la necesidad de rediseñar los servicios de asistencia sanitaria en los próximos años.  

Así, el sector sanitario ha establecido nuevas prácticas dentro del marco de la salud digital. Pero ¿qué es la salud digital? La salud digital o eHealth es el concepto que incorpora las tecnologías de la información y la comunicación a productos, servicios y procesos de atención sanitaria, así como a organizaciones o instituciones destinadas a mejorar la salud y bienestar de los ciudadanos. 

Según Statista, en 2020, la industria de salud digital a nivel mundial alcanzaba una inversión total de 13.900 millones de dólares, un dato que se espera que prácticamente se triplique para el año 2025, superando la cifra de 38.000 millones de dólares. En 2021, el volumen de inversión por parte de los fondos privados en proyectos de salud digital superó los 8.000 millones de euros en Europa cifras lejanas al avance de otros territorios como Estados Unidos, Canadá o Australia. Si centramos esta información en España, según el informe Índice SEIS de 2021 de la Sociedad Española de Informática de la Salud, en 2021, observamos un crecimiento global de la inversión en TIC en el Sistema Nacional de Salud del 16,62% respecto al año anterior, con un total de 938 millones de euros.  

Áreas de la salud digital más desarrolladas: 

Son diversas las áreas en donde la salud digital ha ido desarrollándose, entre las que destacan: 

  • La telemedicina y el uso de apps, para la comunicación entre sanitarios y pacientes 
  • Wearables o Dispositivos portátiles para el control o seguimiento de patologías, enfermedades e incluso lesiones. 
  • El historial clínico electrónico con todos los datos del paciente centralizados. 
  • La irrupción del Big Data y los análisis de datos para la mejora de procesos asistenciales. 
  • La aplicación de la Inteligencia Artificial para el diagnóstico y la investigación. 
  • Realidad virtual, realidad aumentada y realidad mixta como instrumento de ayuda en procesos quirúrgicos y en la formación de sanitarios. 

Entre las categorías con mayor inversión en salud digital a nivel global en 2020 se encuentran la telemedicina (4267 millones de dólares), el análisis de datos (1838 millones de dólares), las apps de salud (1391 millones de dólares), el apoyo en decisiones clínicas (1165 millones de dólares) y las soluciones digitales a prácticas administrativas y de gestión (837 millones de dólares), valores que reflejan el peso adquirido por estas tendencias a día de hoy.  

Entonces, ¿qué es la Salud Digital basada en Valor? 

Frente a este nuevo paradigma sanitario fruto de los avances tecnológicos surge la necesidad de un cambio de la medicina tradicional basada en la cantidad de los servicios prestados, a una asistencia sanitaria basada en el valor y la calidad de los mismos. Por tanto, la Salud Basada en Valor (en inglés, Value-Based Healthcare – VBHC) apuesta por la renovación de los servicios sanitarios hacia un modelo centrado en satisfacer las necesidades de los pacientes y de los profesionales sanitarios, mediante actividades enfocadas en darles valor mientras se optimiza el servicio.  

Esta modalidad tiene como objetivo mejorar la salud de la población, la experiencia del paciente, la satisfacción de los profesionales sanitarios, la eficiencia del sistema de salud y la reducción de costes. Y ahí es donde la salud digital se torna en el complemento perfecto de la asistencia sanitaria basada en valor al ser un mecanismo idóneo para alcanzar los objetivos planteados mediante la simplificación de procesos y mejorando el intercambio de información. Así, podríamos comenzar a hablar de la “Salud Digital Basada en Valor. 

La Asociación de Salud Digital presentó un informe en marzo de 2022 en el que exponía cómo “la Salud Digital Basada en Valor se entiende como la utilización de las herramientas y/o medios digitales para facilitar la generación de valor en la salud. Este valor repercute sobre todos los agentes involucrados en el ecosistema de la salud a la vez que permite obtener beneficios en varios ámbitos: salud poblacional, calidad de la atención, experiencia del usuario, mejoras organizativas y de procesos, eficiencia y sostenibilidad y sociedad en su conjunto” y añadía que “este nuevo concepto busca la generación de valor en su sentido más amplio, de forma que puedan obtener beneficios todos los implicados, como, por ejemplo mayor esperanza de vida, mejora de la calidad de vida, mejora de la calidad de la atención, ayuda en la toma de decisiones o el impulso del I+D” entre otros aspectos.  

El nuevo modelo de salud que propone la Salud Digital Basada en Valor requiere de la acción conjunta de todos los agentes que componen el ecosistema de la salud con el objetivo de hacer frente a grandes retos. 

Los sistemas de atención de la salud en todo el mundo se enfrentarán a problemas de sostenibilidad en un futuro cercano causados por una tensión entre una demanda creciente y un desajuste en la oferta de servicios de atención de la salud. La creciente demanda de servicios de salud generalmente se explica por el envejecimiento de la población y el aumento en la prevalencia e incidencia de enfermedades crónicas y obesidad. Además, estas mayores demandas implican una mayor complejidad de los tratamientos debido a los rápidos avances en la tecnología médica y al aumento de la comorbilidad. Al mismo tiempo, la industria del cuidado de la salud lucha contra las ineficiencias en la adquisición de suministros y el uso inadecuado o la falta de recursos. En los Estados Unidos, por ejemplo, se estima que las consecuencias financieras de la ineficiencia oscilan entre el 30% y el 40% de los costes totales de atención médica. Por lo tanto, sin una acción rápida, los servicios de atención médica pronto se volverán menos accesibles e inasequibles y su calidad se deteriorará. 

En muchas industrias, las tecnologías web y móviles han cambiado y siguen cambiando las actividades comerciales convencionales a actividades basadas en Internet, como los servicios Web 2.0 o el comercio electrónico. En la industria del cuidado de la salud, oportunidades similares, a menudo llamadas eHealth, parecen prometedoras para ayudar a resolver los problemas de oferta y demanda antes mencionados en el cuidado de la salud. De hecho, las tecnologías de e-Salud pueden contribuir a mejorar la comunicación y el intercambio de información entre los profesionales de la salud, los pacientes y los investigadores, y apuntan a mejorar la calidad y la eficacia de los servicios de atención médica. Sin embargo, una atención insuficiente al proceso de desarrollo e implementación de las tecnologías de e-Salud puede dar lugar a problemas recurrentes. 
De este modo, nuevos marcos de desarrollo con un enfoque holístico que conciban la implementación como una parte integral del desarrollo de la e-Salud y creen un ajuste entre tecnología, seres humanos y organizaciones, serán necesarios para garantizar una aceptación adecuada, sostenibilidad a largo plazo y eficacia.  

El ecosistema de la Salud Digital basada en Valor 

En este ecosistema participan varios actores y para cada uno existen beneficios específicos. Entre los principales beneficios, destacan: 

  • Pacientes: 
    • Desarrollo de un sistema centrado en sus necesidades reales
    • Alcance de un grado más elevado de satisfacción acorde a la experiencia más eficiente según sus necesidades
    • Mejora de los niveles de salud en la sociedad
    • Mayor y mejor accesibilidad
  • Proveedores: 
    • Mejora de la comunicación y la coordinación entre las diferentes áreas involucradas
    • Reducción de costes
    • Reducción de riesgos
    • Acceso a un sistema más eficiente
    • Digitalización y automatización de procesos que mejoren los resultados clínicos
    • Mayor captación de pacientes
  • Laboratorios: 
    • Mejora en la medición de los resultados clínicos 
    • Mayor investigación sobre las necesidades de los pacientes 
    • Posibilidad de asociación de compra de productos a la medición de resultados 
    • Medición de la efectividad de los procesos médicos 
    • Mejoras en I+D 

En este tipo de ecosistema, Suecia es uno de los países pioneros y líderes mundiales ya que ha implementado sistemas de Salud Digital Basada en Valor en 21 regiones para tratamientos de rodilla, cintura y espina vertebral, logrando reducir en un 20% las complicaciones y un 17% el costo por paciente

En España la situación de adopción de un ecosistema de Salud Digital Basada en Valor es todavía más temprana que en otros países. Según una encuesta de la Fundación IDIS, solo el 34% de la población considera que la sanidad privada está preparada tecnológica y digitalmente para afrontar retos de salud; porcentaje que disminuye al 27% si hablamos de la sanidad pública. En cuanto a la necesidad de impulsar el desarrollo e implementación de innovaciones para mejorar el acceso a la asistencia sanitaria, los tiempos de espera y atención a los pacientes; el 96,9% de la población lo considera necesario. En relación con la creencia de los pacientes sobre si la tecnología está lo suficientemente implantada en España en diferentes procesos del sistema sanitario público como, por ejemplo, el seguimiento y control de pacientes, consultas online, acceso a datos de pacientes o gestión de citas, en torno al 50% de los encuestados se muestran conformes. Este porcentaje es ligeramente superior si la pregunta se plantea sobre el sistema sanitario privado.  

En definitiva, aún queda mucho camino para poder alcanzar modelos consolidados ya que todavía existe debate sobre el alcance de la Salud Digital Basada en Valor debido a la dificultad a la hora de establecer mediciones estandarizadas sobre los resultados y el valor, el impacto real en los costes o la necesidad de disponer de infraestructuras para el análisis de datos, así como la desconfianza de algunos profesionales sanitarios en cambiar las prácticas ya establecidas. 

Casos de implementación de Salud Digital: 

  • Grupo de hospitales de la Comunidad de Madrid (España): Los hospitales de Villalba, Fundación Jiménez Díaz, Hospital Rey Juan Carlos y Hospital Infanta Elena junto con el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz, desarrollaron CSalud, un proyecto de aplicación de Big Data que cuenta con casi medio millón de habitantes. Bajo la premisa de un correcto y eficiente trabajo de análisis de datos, su objetivo es el de mejorar los servicios de atención médica en:  
    • Prevención 
    • Detección temprana  
    • Tratamiento personalizado 

Y así, abarcar ocho áreas de asistencia: 

  1. cardiovascular y nefrología 
  2. neurología y salud mental 
  3. enfermedades crónicas respiratorias 
  4. patologías asociadas a la edad 
  5. oncología y hematología  
  6. salud pública y enfermedades infecciosas 
  7. patologías osteoarticulares  
  8. complicaciones quirúrgicas y cuidados críticos 

Esta iniciativa busca cubrir las necesidades del paciente y la reducción de la complejidad y progresión de las enfermedades

  • Fundación Hospital General Santísima Trinidad de Salamanca (España): este hospital de Salamanca, ha conseguido aumentar en un 1.000% en dos años los pacientes registrados en su plataforma digital desde la que pueden gestionar citas, acceder a pruebas diagnósticas, compartir documentación médica, acceder al historial de consultas externas, realizar video consultas y prescribir recetas médicas. 
  • En la Clínica Royal Bell de Aichi, Japón, el personal médico utiliza una app para gestionar el procesamiento de los datos de pacientes infantiles y sus madres. El personal proporciona a cada madre una app personalizada que contiene un formulario de ingreso donde, cada pantalla,  muestra sólo una pregunta sobre la salud del niño. Además, incluye un diagrama del cuerpo del bebé y las madres pueden hacer clic en diferentes partes de este para ver las respuestas a las preguntas más frecuentes. Los médicos consultan la app durante las citas y usan su base de datos para realizar un seguimiento del bienestar del niño a lo largo del tiempo; supervisar los síntomas de la enfermedad e incluso alertar a los padres sobre posibles problemas de salud antes de tiempo. 
  • Sistema de Telemedicina Estatal de Perú: Brindan servicios de telemedicina a más de 15 centros a nivel nacional con teleconsulta y teleradiología; son más de 60 centros asistenciales los que incorporan este servicio con el fin de que los médicos vean las imágenes en una pantalla digital con estándares para radiología. 
  • Ever Health: una compañía que desarrolla telemedicina desde 2013 con pacientes de más de 83 países del mundo. Una plataforma inclusiva donde, por ejemplo, con una simple biometría facial de 30 segundos, el profesional de la salud es capaz de leer la presión arterial sistólica y diastólica y la frecuencia cardiaca del paciente. Cuentan con 200 empresas que hacen uso de sus servicios, entre las cuales se encuentran escuelas infantiles y colegios, residencias, hoteles, compañías aseguradoras y profesionales sanitarios. 

La visión de los expertos: Salud Digital Basada en Valor  

Tal y como explica D.ª Viviane Coelho Lourenço, experta en Sistemas de Información y Salud Digital en un artículo en la Organización Panamericana de la Salud de la OMS  “en momentos en los que la salud atraviesa una importante fase de transformación, la Salud Digital gana espacio ante el escenario de crisis del sector”.  Y es que las grandes revoluciones siempre vienen precedidas de escenarios de crisis que incitan a las sociedades a renovarse y, en este caso, a renovarse pensando en el valor de lo que aportan. 

En aras de esa renovación y de esa búsqueda de valor, D. Ángel Blanco, Director de Organización, Procesos, TIC y Digital de Quirónsalud explica cómo “el concepto ‘valor’ responde a buscar resultados en la salud; venimos de una medicina muy centrada en actos, que mide actividad (…) y lo que aporta son los resultados que logremos con los pacientes. El principal pilar a día de hoy es la participación del paciente que ha pasado a ser un paciente activo, que guía su proceso de salud y que nos hace orientar los procesos al punto de vista del paciente. Venimos de una medicina de actos y estamos pasando a una medicina de procesos. Esto implica un cambio radical en la forma de hacer las cosas”. 

Palabras que reafirma la D.ª Cristina Bescos, Directora de Marketing de EIT Health Spain, que explica cómo “en el pasado nos hemos basado en reducir costes y lo importante para el valor es realmente entender y ser capaces de medir cuál es el beneficio para el paciente y eso significa mejoras de calidad de vida. El sistema de la salud digital basada en valor es un cambio de paradigma y eso supone cambiar los procesos; no es solo el resultado final sino la manera de interactuar”. 

Para D. Francisco José Soto, Director Gerente del Hospital Clínico San Carlos y  Presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA), los pilares de este ecosistema de la salud digital basada en valor son “los profesionales formados que entiendan el concepto de “valor”; los propios pacientes participando en las decisiones de su salud y añadiendo un compromiso; las organizaciones hospitalarias y la atención primaria buscando que no falte nunca el valor y un plan de salud”.  

Y es que, como explica, D.ª Mª Ángeles Cisneros, Directora General de Infraestructuras y Tecnologías de la Información del Servicio de Salud de la Junta de Castilla y León (SACYL), la salud digital basada en valor “es un modelo de atención centrado fundamentalmente en el paciente que además busca la satisfacción de los profesionales; la eficacia y la eficiencia y llegar a todos los lugares dando equidad en esa atención sanitaria”. 

En conclusión, la evolución hacia un sistema de salud digital basado en valor es el camino necesario para una rápida evolución en pro de su pilar fundamental que es el paciente; porque los cambios siempre se implementan con el esfuerzo de todos los agentes implicados en ellos para aportar eficacia, eficiencia y valor. 

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